Explicación de las variantes de COVID-19

Qué es una nueva “cepa” de COVID-19
Las variantes o cepas de los virus se producen cuando hay un cambio/mutación en los genes del virus (artículo de Johns Hopkins). Es normal y esperable que los virus de ARN, como el coronavirus, evolucionen y cambien con el tiempo (artículo de Johns Hopkins).

¿Cuántas variantes o tipos de COVID-19 existen?
Es importante señalar que los virus mutan con regularidad, y el COVID-19 ha sufrido miles de mutaciones desde que surgió (Duong, 2021). Pero sólo una minoría muy pequeña de esas mutaciones puede ser significativa y cambiar el virus de forma significativa (Wise, 2020). La mayoría de las mutaciones sólo son útiles como código de barras para controlar los brotes (Wise, 2020).

Así que para responder a esta pregunta de forma sencilla, hay miles de variantes de COVID-19, pero a partir de noviembre de 2021 sólo hay 4 variantes preocupantes (ecdc; 2021).

Una variante preocupante es una cepa de COVID-19 que se ha observado que es más infecciosa, más propensa a causar brotes o reinfecciones en aquellos que están vacunados o previamente infectados (artículo de Johns Hopkins). Estas variantes son más propensas a causar una enfermedad grave, a evadir las pruebas de diagnóstico o a resistir el tratamiento antiviral (artículo de Johns Hopkins).

Los tipos de COVID-19 que han sido etiquetados como variantes preocupantes son:

Beta
La variante de COVID-19 que se detectó por primera vez en Sudáfrica

Gamma
La variante de COVID-19 que se detectó por primera vez en Brasil

Delta
La variante de COVID-19 que se detectó por primera vez en la India

Omicron
La variante de COVID-19 que se detectó por primera vez en Sudáfrica* (posiblemente la primera en Europa Occidental)

Sin embargo, hay que tener en cuenta que las variantes que se consideran “preocupantes” cambian en función de quién escriba el artículo y de dónde se encuentre. Por ejemplo, las variantes que se consideran preocupantes en la UE son diferentes a las que se consideran preocupantes en los Estados Unidos. Esto se debe a que se ve desde la perspectiva de lo que está circulando actualmente en esa zona. Por lo tanto, hay que tener esto en cuenta a la hora de ver estos artículos.

¿Estos cambios lo hacen más mortífero?
No necesariamente. A menudo, es más ventajoso para un virus respiratorio evolucionar de manera que se propague más fácilmente. En cambio, las mutaciones que hacen que un virus sea más mortífero pueden no dar al virus la oportunidad de propagarse eficazmente. Así, las mutaciones de COVID-19 suelen favorecer el hecho de ser más infeccioso en lugar de ser más mortífero. Sin embargo, un mayor número de infecciones por una variante de propagación más rápida significará que más personas tendrán reacciones graves y, por tanto, más hospitalizaciones y muertes.

¿Por qué algunas cepas se apoderan de otras? (por ejemplo, la original COVID-19 VS Delta)
Algunas mutaciones parecen afectar a la proteína spike del coronavirus, que recubre la capa exterior del SARS-CoV-2 y da al virus su característico aspecto espinoso (artículo de Johns Hopkins). Estas proteínas ayudan al virus a adherirse a las células humanas de la nariz, los pulmones y otras zonas del cuerpo (artículo de la Johns Hopkins).

omnicron-process

¿Habrá nuevas variantes preocupantes en el futuro?
Sí, el número de países que informan de variantes preocupantes sigue aumentando y hay variantes bajo estrecha vigilancia en todo el mundo (Dyson et al., 2021). Podemos pensar que con la introducción de las vacunas y los tratamientos antivirales, la vida volverá a la normalidad, pero por agotador que parezca, simplemente estamos pasando a una nueva fase de la pandemia (Skegg et al., 2021).

En un estudio se demostró que una variante preocupante con una ventaja de transmisión sustancial sobre las variantes más antiguas, o con propiedades de escape inmunológico, puede generar una ola de infecciones y hospitalizaciones comparable a la ola del invierno 2020-2021 (Dyson et al., 2021). Además, una variante que sea menos transmisible, pero que muestre un escape inmunológico parcial, podría provocar una ola de infecciones que no se revelaría hasta que las medidas de control se relajen más (Dyson et al., 2021).

Un claro ejemplo de esto es una nueva cepa que circula en GP, llamada la variante Omicron. Esta cepa es responsable de varios casos en Sudáfrica, pero ahora se está extendiendo por todo el mundo (Torjesen, 2021). Esta variante es la cepa más mutada de COVID-19 que ha surgido hasta ahora y lleva mutaciones similares a los cambios observados en las variantes anteriores que son motivo de preocupación, asociadas con una mayor transmisibilidad y una resistencia parcial a la inmunidad inducida por la vacuna (Torjesen, 2021).

Los investigadores tienen pruebas tempranas de que algunas de las nuevas variantes parecen adherirse con más fuerza a nuestras células (artículo de Johns Hopkins). Esto parece hacer que algunas de estas nuevas cepas sean más “pegajosas” debido a los cambios en la proteína de la espiga, lo que hace que se transmitan fácilmente (artículo del Johns Hopkins).

Fuente: Epicentre Health Research